lunes, 11 de abril de 2011

No en pleno siglo XXI

Cómo es posible que en pleno siglo XXI, en un momento donde la globalización nos ayuda a conocer de manera inmediata los acontecimientos que suceden en casi todos los rincones del planeta, ocurran atrocidades de tal magnitud como la que aconteció en Cote D’Ivoire (Costa de Marfil) a finales del mes que acaba de terminar. Pareciera que los seres humanos tenemos dificultad para aprender de nuestros errores del pasado, cuando el colectivo de nuestra especie guarda las cicatrices de dos guerras mundiales, de múltiples enfrentamientos entre naciones; entre gobiernos y pueblos; entre etnias, cuando la inmensa mayoría de países firmaron la Carta de los Derechos Humanos y se comprometieron a hacerla valer en sus respectivas constituciones, en pro de garantizar el respeto por los derechos civiles de los habitantes de este planeta. Cote D’Ivoire es uno de los países más prósperos del Occidente Africano. Cuenta con una población de 21 millones 504 mil habitantes que “gozan” de un ingreso per capita de tan sólo 1,800 dólares, es un país joven con un promedio de edad de 20 años, quizá por ello no exista un elemento de experiencia que les ayude a madurar su democracia, la cual existe desde hace una década. Su esperanza de vida de 56 años, una de las más bajas del mundo. Es el mayor productor de granos de cacao del planeta, cuenta con una economía donde predominan las actividades agrícolas, por lo cual existe una sensibilidad mayor hacia las fluctuaciones del mercado internacional. Apenas a finales del año pasado celebró elecciones para elegir presidente, los contrincantes fueron: Laurent Gbagbo quien fuera triunfador de las primeras elecciones democráticas suscitadas en aquel país a finales de los 90’s, y quien comenzó a gobernar en el 2000 y Alassane Ouattara quien ganó las elecciones y es reconocido internacionalmente como el actual presidente de la nación del Marfil. Sin embargo, la tensión política ha aumentado como consecuencia de la negativa de Laurent Gbagbo de dejar el poder a un hombre que –de acuerdo con las leyes marfileñas- no tenía la cualidad jurídica (de nacionalidad) para ser presidente, ya que la madre de Ouattara proviene del vecino Burkina Faso, reduciendo la “pureza” del ganador de la elección. Pese a ser un país colonizado por franceses, el islam se ha sobrepuesto al cristianismo europeo sumando otra diferencias entre los hombres en disputa por el poder pues Gbagbo es católico, mientras que Ouattara es musulmán. En últimas fechas, de acuerdo con varias organizaciones internacionales cientos de personas han sido masacradas en Duekoué, al oeste de Costa de Marfil, por grupos paramilitares equipados con armas de fuego y machetes. Estas acciones responden directamente al dominio de la zona por parte de simpatizantes del presidente reconocido por la comunidad internacional Alassane Ouattara. El Comité Internacional de la Cruz Roja informa que hay al menos 800 muertos, mientras que la ONG católica Caritas menciona que son un millar aproximadamente. Lo que estamos viendo en Cote D’Ivoire como consecuencia de esta lucha cegada por el poder puede considerarse un genocidio. ¿Cómo podemos permitir que en pleno siglo XXI, con toda la tecnología, con la inteligencia colectiva, con las redes sociales, un hecho de esta naturaleza quede a la deriva y no se pueda ejercer la justicia para esta nación? Atrae a nuestra atención que actualmente existe en aquel país africano una Misión Humanitaria de Naciones Unidas (ONUCI) para salvaguardar los derechos de los marfileños, además de que desde 2004 el Consejo de Seguridad de la ONU implementó un Comité de Sanciones cuyo objetivo es restringir la importación de armas y evitar el intercambio de diamantes por insumos militares hacia la nación africana. Podemos ver que en la mayoría de países África la herencia europea no dejo más que un continente dividido, desfragmentado, unido por cicatrices que serán difíciles de borrar y que costarán mucho trabajo para resolver a los Organismos Internacionales involucrados como la Unión Africana o el mismo Consejo de Seguridad, quien agenda en esta semana el tema de Cote D’Ivoire para buscar una resolución que restablezca la paz. Ante la situación no hay lugar para cabildeo o ejercicios diplomáticos, en este país no hay estado de derecho, la comunidad internacional tiene la responsabilidad de presionar al gobierno, a los africanos y sus líderes, para intervenir con toda la fuerza de la ley y ponerle fin a estos actos lamentables. Twitter: @ignacioamador

© Ignacio Pareja Amador, publicado en los periódicos y medios informativos:

El Imparcial. 3B. Opinión. Oaxaca, Oaxaca. 5 de abril de 2011. Medio Informativo Imagen Poblana, Puebla, Pue. Sección Opinión. 5 de abril de 2011. Gráfico de Martínez de la Torre. Martínez de la Torre, Veracruz. 5 de abril de 2011. Periódico Pueblo Guerrero, Chilpancingo Gro, 5 de abril de 2011 Medio Informativo Sucesos Digital. Monterrey, Nuevo León. 6 de abril de 2011. Periódico Punto Medio, Sección Opinión. Mérida Yucatán, Campeche. 5 de abril de 2011. La Revista Peninsular. Mérida Yucatán, 8 de abril de 2011. Medio de Opinión y Análisis, Gurú Político. México. 5 de abril de 2011. Periódico El Quetzalteco. Quetzaltenango, Guatemala. 5 de abril de 2011. Diario Los Andes. Puno, Perú. 4 de abril de 2011 Diario El buscador. Florida, Uruguay. 11 de abril de 2011. Diario El informativo de Sabanalarga. Atlántico. Colombia. Columna de Opinión. 6 de abril de 2011 Diario La Tarde. Columnas de Opinión. Cuenca, Ecuador. 6 de abril de 2011

Gobierno extra-ordinario

Lo que necesita nuestra región para mejorar las condiciones de vida de su población es un gobierno extra-ordinario, pero no con la connotación mágica y pomposa que se le ha dado a esta palaba, sino con aquel significado obvio: realizar labores más allá del trabajo ordinario. Penosamente, los latinoamericanos hemos notado que no existe un esfuerzo marginal por parte de nuestras autoridades, quienes simplemente cumplen con las funciones de administración de los ingresos públicos y la solución de controversias locales, pero no generan propuestas novedosas o estrategias de cambios a profundidad, que son los elementos verdaderos que transforman a un Estado. Los gobiernos no sólo están para “administrar” a los Estados, no, la labor de un gobierno efectivo va más allá de estas tareas, su trabajo es propiciar los equilibrios necesarios entre los principales actores de la sociedad a favor de la implementación de políticas vanguardistas que constituyan esta labor extra, muy necesaria para que las sinergias se generen. Con esto no queremos decir que el único actor interesado en el desarrollo será el gobierno, sino que queremos resaltar su responsabilidad como agente de cambio, pues parte de sus funciones radica en la apertura de espacios para la generación por ejemplo de Planes Nacionales de Desarrollo a largo plazo, que resalten los vínculos de colaboración entre las instituciones públicas y las Académicas, dando lugar a los grupos intelectuales (think tanks) para que tengan la capacidad de ser escuchados y den recomendaciones a las autoridades en temas de trascendencia. Los gobiernos de los países en desarrollo sin duda tienen más trabajo que hacer, no pueden darse el lujo de cuidar un horario particular y muchas veces bonachón para los servidores públicos y sus burócratas, no, por la condición de sus países deben trabajar un mayor número de horas, o mejor dicho hacer más eficientes sus labores –concentrándose en los asuntos de interés público- en detrimento de sus negocios o asuntos personales, porque ese es el objetivo de encabezar una administración pública: trabajar desde las instituciones estatales en pro de un bienestar presente y futuro para la población. Quizás las generaciones actuales no tenemos el derecho de hablar de una metamorfosis o una transformación brutal de la economía, la política y la sociedad, porque nacimos en este paradigma del subdesarrollo y sólo sabemos de los cambios que se han suscitado en nuestros países por los libros; el pasado se vuelve entonces en algo nuevo para nosotros que debemos descubrir, con el fin de no cometer los errores de nuestros ancestros. Sin embargo, el presente también nos muestra un mar de posibilidades para vislumbrar ejemplos de naciones que pueden servirnos para los planteamientos necesarios de un Plan Nacional que nos lleve a la vanguardia. En nuestra región hay países que han comenzado a presentar sus mejores credenciales basándose en la especialización de ciertas actividades y liderando ciertos aspectos como lo son Chile y su exitosa política de competitividad e internacionalización de su economía, Brasil con la fuerza política que le ha dado su buena imagen internacional (soft power) o el Perú que lidera en crecimiento económico con buenas expectativas para el futuro. Estos avances han hecho que incluso el gran dragón asiático vuelva sus reflectores hacia nuestra región, donde ha desplazado poco a poco a Estados Unidos como el principal socio, ampliando sus inversiones e intereses a múltiples actividades económicas, pues reconoce el potencial presente y futuro que tiene Latinoamérica. Pero aún hay temas en los que debemos reflexionar, pendientes cualitativos que no hemos logrado superar por las confrontaciones por el poder como la corrupción, la impunidad, la injusticia, la carencia de la participación social en los asuntos públicos, la poca claridad en las estrategias de desarrollo, los altos niveles de burocracia que existen en ciertas administraciones; sobre todo en aquellas de índole primario como las municipales o departamentales que son el primer eslabón en la relación individuo-gobierno, la nublada comunicación intergubernamental donde es imprescindible la asignación de las tareas y el conocimiento de todos los miembros de las responsabilidades de los demás, entre otras. Problemas a resolver de inmediato si es que aspiramos a tener algún día un gobierno extra-ordinario. Twitter: @ignacioamador © Ignacio Pareja Amador, publicado en los periódicos y medios informativos:

El Imparcial. 3B. Opinión. Oaxaca, Oaxaca. 29 de marzo de 2011. Medio Informativo Imagen Poblana, Puebla, Pue. Sección Opinión. 29 de marzo de 2011. Gráfico de Martínez de la Torre. Martínez de la Torre, Veracruz. 29 de marzo de 2011. Periódico Pueblo Guerrero, Chilpancingo Gro, 29 de marzo de 2011 La Revista Peninsular. Mérida Yucatán, 1 abril de 2011. Periódico El Quetzalteco. Quetzaltenango, Guatemala. 22 de marzo de 2011 Diario El Informador. Santa Marta, Colombia. 30 de marzo de 2011. Periódico El Quetzalteco. Quetzaltenango, Guatemala. 29 de marzo de 2011 Diario Los Andes. Puno, Perú. 30 de marzo de 2011 Diario El buscador. Florida, Uruguay. 1 de abril de 2011. Diario El informativo de Sabanalarga. Atlántico. Colombia. Columna de Opinión. 4 de abril de 2011 Diario El Heraldo. Tegucigalpa, Honduras. 31 de marzo de 2011. Bajo la Lupa. Análisis y Propuesta para el país. Perú. 31 de marzo de 2011.

lunes, 28 de marzo de 2011

Sesenta minutos por el Planeta

El próximo sábado 26 de marzo homenajearemos a la tierra. De 8:30 pm a 9:30 pm seremos testigos por quinta ocasión de la “mayor campaña de movilización simbólica para luchar contra el cambio climático”, estamos hablando de “La Hora del Planeta” un evento global que es organizado por el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), el cual inició en 2007 en Australia con cerca de 2 millones de seguidores y que ha tomado desde entonces tintes globales, pues hoy en día han participado 128 países y más de 4000 ciudades alrededor del mundo como Londres, Paris, Nueva York, el Cairo, entre otras. Esta campaña consiste en apagar o reducir las luces de los monumentos más emblemáticos de la ciudad durante una hora, con el objetivo de hacer un llamado a la comunidad internacional acerca de la voluntad de los pueblos para buscar soluciones al cambio climático. Sin embargo, la WWF, en un intento por hacer eco de la voluntad de los pueblos del mundo, ha decidido que ya es momento de ir “más allá de la hora del planeta”, donde será muy importante el compromiso que hagan los gobiernos a favor del combate frontal del cambio climático. De esta manera esta ONG internacional ha decidido invitar a que las ciudades se sumen a la campaña, bajo la condicionante de que las administraciones de las mismas establezcan compromisos concretos que demuestren su voluntad por la procuración de un desarrollo sostenible, ejerciendo acciones en distintos sentidos como por ejemplo: el incentivar el uso energías alternativas; fomentar en las escuelas cursos de capacitación ambiental donde se haga hincapié en la importancia de racionalizar agua, la división de residuos, el consumo de productos ecológicamente sustentables; aplicar programas civiles amigables con el medio ambiente como la ciclopistas, el reciclaje y el uso eficiente y racional de los recursos naturales, entre otras. De igual forma invita a la ciudadanía a que se sume a la campaña en dos vertientes: mediante un cambio en sus patrones de consumo y ejerciendo un activismo en pro del Medio Ambiente. En el primer aspecto se fomentan actividades como el uso del transporte colectivo o la bicicleta de vez en cuando, la reducción del consumo de carne en la dieta ordinaria, el fomento de una cultura de reciclaje, el hacer las compras de manera racional, o sea no exagerando en el consumo, y comprar aquellos productos que cumplan con la norma Medio Ambiental, etc. Por el lado del segundo aspecto procura que sea la sociedad la que ejerza la invitación a sus gobiernos, para que sus ciudades y Estados se sumen a esta iniciativa global, de manera que se deje atrás la pasividad a favor de un activismo ambiental. Ha llegado el momento de volver la voluntad en compromiso, y de llevar a este compromiso a las acciones. Estamos en un periodo internacional propicio para la reflexión y para el cambio de rumbo, en materia por ejemplo de la ampliación del uso de energías alternativas, esto como consecuencia de la amenaza de crisis nuclear que ha golpeado a Japón desde hace un par de semanas. Este es el tiempo preciso para reforzar la lucha contra la apatía, combatiendo con soluciones creativas que incidan en un cambio de perspectiva, que sean el punto de inflexión entre una civilización peleada con su entorno y otra capaz de compartir las necesidades con su planeta. Algo de razón tiene aquello que dicen los escépticos, de que será muy difícil cambiar la situación de nuestro mundo, ante el intento de reformar ampliamente el estilo tradicional de vida de quienes hemos desarrollo un patrón de consumo meramente Occidental, pero si comenzamos hoy con cambios pequeños y logramos masificar esta intensión, conminaremos a que aquellas actividades del hombre que dañan el Medio Ambiente dejen de ser socialmente aceptables, de forma que los grandes contaminadores, los emporios internacionales, sucumbirán ante la voluntad mundial, ya que la lógica de su existencia está basada en la aprobación y el consumo de la masa social. Lo importante de estos 60 minutos no será la energía que se ahorre a causa del apagón masivo, sino el demostrarnos que somos una comunidad unida por un problema común y que podemos ir más allá de “la hora del planeta” ejerciendo acciones que tengan efectos en el presente con una repercusión positiva en el futuro, para poder encarar este problema global (el cambio climático) que rebasa toda frontera política, barrera social o conflicto ideológico. Nuestra ciudad ya ha sido invitada a participar en esta campaña global, lo ha hecho la agrupación ciudadana “Metas Globales en Movimiento”, un grupo de jóvenes comprometidos con los objetivos mundiales que buscan vincular a Oaxaca con eventos internacionales de esta magnitud, los cuales intentan potencializar las sinergias que se requieren para incidir en el desarrollo del Estado. Que Oaxaca se sume a este movimiento es una decisión que le compete meramente a las autoridades, pero la invitación ya se ha hecho. Esperamos ver pronto el compromiso de nuestro gobierno en esta importante meta global, felicitamos a Metas Globales en Movimiento por tener la iniciativa de acercar a nuestra ciudad con esta campaña y por tratar de ir más allá de la Hora del Planeta.


© Ignacio Pareja Amador, publicado en los periódicos y medios informativos:

El Imparcial. 3B. Opinión. Oaxaca, Oaxaca. 22 de marzo de 2011. Medio Informativo Imagen Poblana, Puebla, Pue. Sección Opinión. 22 de marzo de 2011. Gráfico de Martínez de la Torre. Martínez de la Torre, Veracruz. 22 de marzo de 2011. Periódico Pueblo Guerrero, Chilpancingo Gro, 22 de marzo de 2011 Medio Informativo Sucesos Digital. Monterrey, Nuevo León. 21 de marzo de 2011. La Revista Peninsular. Mérida Yucatán, 25 de marzo de 2011. Medio de Opinión y Análisis, Gurú Político. México. 27 de marzo de 2011. Periódico El Quetzalteco. Quetzaltenango, Guatemala. 22 de marzo de 2011 Diario Los Andes. Puno, Perú. 24 de marzo de 2011 Diario El informativo de Sabanalarga. Atlántico. Colombia. Columna de Opinión. 24 de marzo de 2011. Diario El Heraldo. Tegucigalpa, Honduras. 24 de marzo de 2011. Diario La Tarde. Columnas de Opinión. Cuenca, Ecuador. 23 de marzo de 2011

¿Estamos preparados para un desastre?

Los desastres naturales no pueden preverse, pese a los avances tecnológicos y al estudio profundo de nuestro planeta y sus particularidades, no podemos decir que existe un método completamente confiable para la predicción de eventos como el que sufrió Japón la semana pasada, los cuales no sólo han llamado la atención de los reflectores internacionales por la fuerza de destrucción que tuvo el terremoto de 9 grados en escala de Richter o por los millares de muertos y la interminable lista de desaparecidos que trajo el tsunami que azotó los archipiélagos del noreste del país nipón, sino que denotan una particular importancia sobre los problemas derivados de estos fenómenos, los cuales han afectado algunas centrales nucleares, siendo la amenaza radiactiva lo que tiene más preocupados a los japoneses y a sus vecinos inmediatos. Sin duda alguna, el inicio del presente siglo nos ha demostrado lo estruendoso de la fuerza de la naturaleza y lo vulnerables que somos ante sus caprichos, que obviamente responden más a los estímulos de coincidencias circunstanciales que a nuestras acciones para contrarrestarlos o prevenirlos. En poco más un quinquenio hemos sido testigos de desastres impactantes, todavía quedan impregnadas en nuestra memoria las trágicas imágenes del tsunami que estremeció al mundo en 2004, que afectó principalmente a Indonesia y a Tailandia y que cruzó el Océano Indico hasta llegar incluso a las costas del Este Africano. También recordamos el terremoto de Haití de enero del año pasado, el cual detuvo o mejor dicho amplió el periodo de impasse que impide que el país más pobre del hemisferio avance hacia un desarrollo moderado. Ese mismo año, pero un mes después fuimos espectadores del terremoto de 8.8 grados y del subsecuente tsunami que flageló a Chile, así como de los altos costos que implica, todavía hoy en día la reconstrucción de la joya de Latinoamérica. Experiencias como estas reabren el debate acerca de temas como la Planificación en materia de Protección Civil y planes de Contingencia. Nos hacen preguntarnos si nuestros Estados tendrían la capacidad o la fuerza para contrarrestar los golpes de la naturaleza, sin caer en un colapso económico o en una impotencia generalizada por la falta de recursos humanos y materiales para contrarrestar el percance. Nos obligan a cuestionarnos si nuestras instituciones aplican normas estrictas para la prevención de este tipo de desastres, si contamos con la capacidad operativa para enfrentarnos a estos eventos y lo más importante, si tenemos una solvencia financiera que nos apoye en los momentos posteriores de la recuperación, los cuales tienden a ser los más difíciles. En el caso de Japón, podemos suponer que tiene por sí sólo el potencial para librar de manera correcta los estragos de esta tragedia, que ha sido considerada como el mayor episodio de devastación desde la Segunda Guerra Mundial. Sus estadísticas podrían darnos la razón para sostener este argumento: de acuerdo con datos de la CIA, el país del sol naciente es el tercero más rico del mundo, después de EE.UU. y China, cuenta con la segunda reserva internacional más grande del planeta, es el tercer mayor consumidor de petróleo, y ocupa el mismo sitio en producción de energía eléctrica (un 30% de la cual se obtiene de la energía nuclear). Además sus habitantes cuentan con un ingreso per capita de 34,200 dólares que les ha permitido tener un alto nivel de vida, sin contar que su balanza comercial arroja un superávit de 166 mil millones de dólares, los cuales posibilitan al Banco Central Nipón para inyectar fluidez al mercado financiero y evitar una posible fuga de capitales. Como ciudadanos debemos estar conscientes de que es imposible salir completamente librado de eventos como los acontecidos en Japón, sin embargo, estas experiencias nos sirven de advertencia para demandar a los tomadores de decisión la creación o el reforzamiento de una política de prevención adecuada, que tenga incidencia vinculante tanto en las instituciones públicas como en las privadas, donde se refuercen practicas como los simulacros o las evacuaciones masivas, y se tenga una capacidad de respuesta pronta que disminuya los daños humanos post desastre. Enviamos nuestras más sinceras condolencias al pueblo de Japón y a la comunidad de japoneses que vive en Latinoamérica. Confiamos que con sus incuantificables habilidades podrán reponerse de los acontecimientos, dándole un espacio adecuado a las víctimas del desastre en la historia de su gran nación. © Ignacio Pareja Amador, publicado en los periódicos y medios informativos: El Imparcial. 3B. Opinión. Oaxaca, Oaxaca. 15 de marzo de 2011. Medio Informativo Imagen Poblana, Puebla, Pue. Sección Opinión. 15 de marzo de 2011. Gráfico de Martínez de la Torre. Martínez de la Torre, Veracruz. 15 de marzo de 2011. Medio Informativo Sucesos Digital. Monterrey, Nuevo León. 15 de marzo de 2011. Periódico Punto Medio, Sección Opinión. Mérida Yucatán, Campeche. 15 de marzo de 2011. La Revista Peninsular. Mérida Yucatán, 18 de marzo de 2011. Medio de Opinión y Análisis, Gurú Político. México. 21 de marzo de 2011. Periódico El Quetzalteco. Quetzaltenango, Guatemala. 15 de marzo de 2011 Diario Los Andes. Puno, Perú. 16 de marzo de 2011 Diario El buscador. Florida, Uruguay. 18 de marzo de 2011. Diario El informativo de Sabanalarga. Atlántico. Colombia. Columna de Opinión. 18 de marzo de 2011. Diario La Jornada. Managua Nicaragua. Opinión. 16 de Marzo de 2011. Diario La Tarde. Columnas de Opinión. Cuenca, Ecuador. 16 de marzo de 2011

domingo, 13 de marzo de 2011

Jornada por la igualdad de género

Este 8 de marzo se celebró el día internacional de la Mujer, una iniciativa que empezó en Dinamarca hace poco más cien años, y que ha sido reconocida como una meta global.
Naciones Unidas, con la venia de los países del mundo se ha comprometido a efectuar programas, recomendaciones e iniciativas que buscan darle un lugar de igualdad, respeto y dignidad a las mujeres del mundo.
De esta forma, en el seno de la Asamblea General se creó en Julio de 2010 la UNO Mujer, un organismo de alcance global que trabaja para procurar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Éste es presidido actualmente por Michelle Bachelet, quien fuera presidenta de Chile de 2006 a 2010.
Sin duda alguna, el día internacional de la mujer es una fecha oportuna para comenzar a generar un espíritu nuevo en las sociedades modernas, donde hemos procurado rebasar algunas fronteras culturales-tradicionalistas, para crear nuevos espacios de participación de las mujeres en todos los foros de la vida social.
Como todo cambio de estas magnitudes, no podemos decir que éste será de golpe o radical. No, esta vanguardia social es más un proceso, donde se pretende alcanzar un equilibrio en las participaciones de la mujeres en la vida política, social, cultural, deportiva, administrativa, etc., de nuestros países.
Además, desde la Declaración del Milenio, suscrita en septiembre del año 2000 por 187 países, se ha pactado que varios de los Objetivos de Desarrollo del Milenio sean justamente para mejorar las condiciones de vida de la mujer en materia de salud, desarrollo e igualdad.
En este sentido, quienes pactaron cumplir esta meta para 2015 se comprometieron a procurar un respeto irrestricto por los Derechos Humanos (DH) de las Mujeres alrededor del mundo; ampliar su legislación para promover que los mandos altos y medios de los entes públicos y privados sean ocupados también por mujeres; e incluso se implementaron -las cuotas de género-, donde se conmina al Estado a tener una representación mínima de mujeres en los Congresos y Administraciones, con el fin de brindarle mayor representatividad al género femenino.
Pese a los avances de estas iniciativas, podemos observar que aún con todas estas buenas intensiones, nuestra comunidad global tiene grandes pendientes con las mujeres.
En febrero del presente año la presidenta de la ONU Mujeres sostuvo que la mayoría de pobres del mundo pertenecen al sexo femenino, sufriendo en mayor medida la falta de acceso a servicios básicos, además de tener menores salarios que los varones. De igual manera, de acuerdo con el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) “Al menos una de cada tres mujeres en todo el mundo ha sido golpeada, coaccionada sexualmente o ha sufrido otro tipo de abuso en su vida”.
Estas no son las únicas penosas situaciones a las que se enfrentan las mujeres, ya que al ser un grupo vulnerable suelen verse afectadas por los altos índices de violencia, por actividades del crimen organizado como la trata de personas, la extorsión, los asesinatos, etc. Además de tener que encarar también cuestiones de costumbre como los matrimonios por conveniencia, la dote e incluso el negarles voz y voto en las Asambleas locales por motivos de “usos y costumbres”.
Los anteriores son temas que obstaculizan esta meta global, cuyo principal objetivo es lograr la equidad, igualdad y el respeto mutuo entre hombres y mujeres.
Debemos aprovechar este día para madurar la conciencia de quienes profesamos el idealista principio de la igualdad, somos nosotros quienes podemos hacer la diferencia, dejando en claro a las nuevas generaciones que nuestra sociedad es capaz de adaptarse a los cambios que la colectividad global exige.
Quizá por designio natural somos físicamente distintos, pero por una convicción meramente racional y humana debemos vernos como iguales por el bien de nuestras sociedades y por el sano progreso de nuestra especie.
Esta columna la dedicamos a aquellas extraordinarias mujeres que ocupan un rol preponderante en nuestra sociedad, sin distinción de labores: mujeres artistas, policías, médicos, periodistas, mujeres que nos cuidan, que legislan por nosotros, que están en las casas, oficinas, en las universidades, que han luchado por esa condición de equivalencia de la misma forma que han peleado por más oportunidades para su desarrollo integro.
Este es un homenaje para todas aquellas que comparten este hermoso planeta con nosotros en igualdad de capacidades, pues somos complementarios y recíprocamente necesarios para la supervivencia. Sin necesidad de diferenciación alguna, somos juntos la especie humana.
© Ignacio Pareja Amador, publicado en los periódicos y medios informativos:
El Imparcial. 3B. Opinión. Oaxaca, Oaxaca. 8 de marzo de 2011.
Medio Informativo Imagen Poblana, Puebla, Pue. Sección Opinión. 8 de marzo de 2011.
Gráfico de Martínez de la Torre. Martínez de la Torre, Veracruz. 8 de marzo de 2011.
Periódico Pueblo Guerrero, Chilpancingo Gro, 08 de marzo de 2011
Periódico Punto Medio, Sección Opinión. Mérida Yucatán, Campeche. 10 de marzo de 2011.
La Revista Peninsular. Mérida Yucatán, 11 de marzo de 2011.
Medio Informativo Sucesos Digital. Monterrey, Nuevo León. 8 de marzo de 2011.
Medio de Opinión y Análisis, Gurú Político. México. 08 de marzo de 2011.
Diario El informativo de Sabanalarga. Atlántico. Colombia. Columna de Opinión. 8 de marzo de 2011.
Diario Proa Regional. San Antonio, Región V. Chile 7 de marzo de 2011.
Diario El Informador. Santa Marta, Colombia. 8 de marzo de 2011.
Periódico El Quetzalteco. Quetzaltenango, Guatemala. 8 de marzo de 2011
Diario Los Andes. Puno, Perú. 8 de marzo de 2011
Diario Valdivia Noticias. Región de los Ríos, Chile. 7 de marzo de 2011.
Diplomacia Indígena. CEADESC. Bolivia, 8 de marzo de 2011.

sábado, 5 de marzo de 2011

Chile: a un año del desastre

Este 27 de febrero se cumplió un año de aquel evento que complicó gravemente la estabilidad social y económica de una de las joyas de la región latinoamericana. Chile sufrió una de las peores catástrofes en su historia, ya que vastas regiones del país quedaron bajo los escombros provocados por un terremoto de 8.8 grados en escala de Richter (fuentes no oficiales nos afirmaron en su momento que fue mayor) y de un tsunami que azotó sin aviso en plena madrugada cientos de hogares extendidos por la costa, el cual junto con la calamidad, desmoralizó a una nación que no había visto un fenómeno telúrico de esta naturaleza en más de treinta años.
Este Reflector Mundial fue testigo de los desastres causados, pues tuvimos la posibilidad de viajar a Santiago poco después del percance, en un ejercicio donde buscamos enlazar las razones estadísticas con las vivenciales para tener un escenario más claro de lo que estaba viviendo el país sudamericano.
De esa manera nos dimos cuenta que muchos chilenos consideran que su nación es como una isla; un país aislado del resto de Sudamérica por los majestuosos Andes, por ello algunas personas tienen la necesidad de salir a conocer el mundo para relacionarse con el exterior, lo cual es sumamente dificultoso y lejano por tierra.
Desde tiempos de la dictadura se estableció una interesante estrategia de diversificación comercial que los ha llevado a ampliar sus mercados en los cinco continentes, una destreza que, por un lado les resta dependencia del gran mercado del norte, mientras que por otro, les abre nuevas posibilidades en la zona del Pacífico Asiático, donde China lidera en crecimiento, y que poco a poco está trasladando la riqueza del mundo a su suelo.
También nos dimos cuenta que la legislación chilena ha sido vanguardista desde hace más de tres décadas en la aplicación de políticas públicas que llegaron más tarde, incluso apenas hace algunos años, a los demás países latinoamericanos. Son pioneros en legislación laboral, donde tienen un sistema de pensiones que, por ejemplo en México comenzó a aplicarse en 1997, también lo son en leyes de competencia que comenzaron a instaurar desde mediados de los setenta, una política que vino acompañada más adelante por la creación de incubadoras empresariales como la Fundación Chile, y por instituciones públicas de fomento a la exportación de la producción nacional como ProChile, que le han ayudado a mantener un Modelo de Desarrollo específico desde hace casi cuatro décadas.
Sin embargo, los chilenos saben que aún el gobierno tiene pendientes, incluso hay quienes dudan de que este Modelo dará los resultados buscados, eso sin contar la distribución de la riqueza que desde la óptica neoliberal viene como consecuencia del crecimiento económico, en el llamado efecto cascada, el cual aún no es sustancialmente equitativo para las clases medias y bajas, quienes recienten las deficiencias en servicios que deben ser de calidad para cualquier país que aspire seriamente al desarrollo, como en el sector salud, educación y transportes.
Todavía Chile requiere dar ese salto de una producción basada en la agroindustria a una economía que genere mayor valor tecnológico, el cual requiere de I+D (investigación y desarrollo), altos flujos de inversión, personal capacitado para la innovación y un mercado amplio para la inserción de sus productos.
En donde sí ha habido avances importantes es en la recuperación. Afortunadamente Chile y sus habitantes, con ese espíritu de renovación y competencia que los caracterizan pudieron salir del apuro. El crecimiento de la economía durante el año del desastre fue de 5%, más alto incluso que el promedio del quinquenio anterior (2005-2009) que fue de 3.38%. Su población de aproximadamente 17 millones de habitantes goza de ingreso per capita de 15,500 dólares, el más alto de América Latina. El país sudamericano cuenta con una alta tasa de competitividad y transparencia que generan una buena percepción en sus habitantes, siendo considerada como la economía más competitiva de la región. A un año del desastre, las cosas poco a poco se han normalizado, pese a los temas pendientes de reconstrucción, podemos decir que su modelo económico de orden transgubernamental les ha funcionado. No podríamos tener una lección más clara y cercana de por qué es mejor aplicar un modelo económico a largo plazo, en vez de improvisar con base en el color, la tendencia y los intereses de quien ostente el poder.
© Ignacio Pareja Amador, publicado en los periódicos y medios informativos:
El Imparcial. 3B. Opinión. Oaxaca, Oaxaca. 1 de marzo de 2011.
Medio Informativo Imagen Poblana, Puebla, Pue. Sección Opinión. 1 de marzo de 2011.
Gráfico de Martínez de la Torre. Martínez de la Torre, Veracruz. 1 de marzo de 2011.
Periódico Pueblo Guerrero, Chilpancingo Gro, 2 de marzo de 2011
Periódico Punto Medio, Sección Opinión. Mérida Yucatán, Campeche. 1 de marzo de 2011.
La Revista Peninsular. Mérida Yucatán, 4 de marzo de 2011.
Medio Informativo Sucesos Digital. Monterrey, Nuevo León. 28 de febrero de 2011.
Diario El buscador. Florida, Uruguay. 4 de marzo de 2011.
Diario El informativo de Sabanalarga. Atlántico. Colombia. Columna de Opinión. 3 de marzo de 2011.
Diario Proa Regional. San Antonio, Región V. Chile 2 de marzo de 2011.
Diario La Tarde. Columnas de Opinión. Cuenca, Ecuador. 3 de marzo de 2011.
Diario El Informador. Santa Marta, Colombia. 3 de marzo de 2011.
Periódico El Quetzalteco. Quetzaltenango, Guatemala. 1 de marzo de 2011
Diario Los Andes. Puno, Perú. 2 de marzo de 2011

Previendo la Crisis

La mejor forma de evitar un problema es planear oportunamente una cartera de soluciones para evitarlo, es decir, la prevención se convierte en el mejor aliado de cualquier gobierno que no sólo se preocupa por administrar el presente de una nación, sino que con base en experiencias previas, puede aplicar políticas públicas dirigidas a la generación de un Sistema que resista no sólo las inclemencias de los mercados internacionales, sino que pueda encarar de manera correcta los infortunios de la naturaleza.
Es en esta planeación de tópicos imprescindibles que tienen que ver con la supervivencia, donde se inscribe la advertencia que este Reflector Mundial toma de Naciones Unidas hacia los distintos gobiernos del mundo en un tema por demás trascendente: la Crisis Alimentaria Global.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 2009 “el número total de personas hambrientas alcanzó el millar de millones”. Los estudiosos sobre el tema prevén que un impacto de similares características podría ocurrir después de que se dio a conocer un nuevo aumento en los precios internacionales de los alimentos, como consecuencia de los distintos fenómenos naturales que han desvirtuado la producción agrícola alrededor del globo.
Este mismo órgano de la ONU ha reportado que de julio a septiembre de 2010 el precio internacional del trigo subió entre un 60% y un 80% como consecuencia de una sequia en Rusia. También ha expuesto que los precios del arroz y el maíz aumentaron, siendo diciembre de 2010 la fecha en que se alcanzó un nuevo tope en los precios internacionales de los alimentos, en comparación con los altos índices que se experimentaron durante el inicio de la crisis alimentaria de 2008.
En este sentido, observamos que el problema no se centra principalmente en las importaciones de alimentos como lo han expuesto importantes voces de la academia, puesto que aún con una producción local de bienes agrícolas, éstos quedarían a merced de los lineamientos del mercado global. El problema de mayor importancia se centra en la planeación estratégica de la producción agrícola (la cual prácticamente no existe en términos generales), en la instauración de políticas públicas que se basen en los principios del desarrollo sostenible, y en la reducida generación de acuerdos tripartitos entre el gobierno, la comunidad y el sector privado con el fin de crear líneas de producción eficientes; abrir nuevos espacios para la distribución oportuna; e implementar mayor valor agregado a la producción para atraer inversión.
Las consecuencias de una crisis alimentaria no se traducen simplemente en términos del aumento de los precios de los insumos básicos y la reducción sine quanon de su consumo, sino que invaden áreas prioritarias de la economía del hogar en distintos frentes, por ejemplo se experimenta un aumento del gasto destinado a la compra de los alimentos, si tomamos en cuenta que las clases menos favorecidas dedican entre el 60 y 80% de sus ingresos para cubrir este rubro, observamos por lo tanto un estancamiento económico que propicia la reproducción de la pobreza. Hay además una reducción en el número de comidas diarias, lo cual conlleva a la desnutrición, afecta la eficiencia académica y laboral, sin contar la disminución de los gastos en salud, el aumento en endeudamientos, una mayor recurrencia en participaciones dentro del sector informal y el aumento de la tensión en la masa social.
Sabemos que esta Crisis afecta principalmente a los países en vías de desarrollo. Se ha vuelto incluso un tema de seguridad nacional, por ello es importante la generación de una respuesta oportuna para no aplicar -políticas reaccionarias- que busquen solventar el descontento social del momento. Lo ideal es comenzar a invertir en planeación y consensar un proyecto a largo plazo que sea independiente de las condiciones políticas del Estado.
Es necesario por tanto crear un sólido sistema alimentario que responda a una política de prevención oportuna, la cual tome en cuenta la implementación de mayores presupuestos a la Planeación Agrícola Estratégica; propicie incentivos a la producción ecológicamente amigable, a las tecnologías de producción orgánica; conmine la reducción fiscal a personas morales que implementen programas de producción agrícolas basados en la eficiencia productiva; y haga valer los principios de sustentabilidad en las políticas públicas referentes al sector primario. Estás acciones no son el hilo negro para alejarse o resolver la Crisis Alimentaria, pero pueden ser un buen aliciente para empezar a combatirla desde ahora.
© Ignacio Pareja Amador, publicado en los periódicos y medios informativos:
El Imparcial. 3B. Opinión. Oaxaca, Oaxaca. 22 de Febrero de 2011.
Medio Informativo Imagen Poblana, Puebla, Pue. Sección Opinión. 22 de Febrero de 2011.
Gráfico de Martínez de la Torre. Martínez de la Torre, Veracruz. 22 de Febrero de 2011.
Periódico Pueblo Guerrero, Chilpancingo Gro, 22 de Febrero de 2011
Periódico Punto Medio, Sección Opinión. Mérida Yucatán, Campeche. 22 de febrero de 2011.
La Revista Peninsular. Mérida Yucatán, 25 de Febrero de 2011.
Medio Informativo Sucesos Digital. Monterrey, Nuevo León. 21 de febrero de 2011.
Diario El buscador. Florida, Uruguay. 25 de Febrero de 2011.
Diario El informativo de Sabanalarga. Atlántico. Colombia. Columna de Opinión. 24 de Febrero de 2011.
Diario El Heraldo. Tegucigalpa, Honduras. 28 de febrero de 2011
Diario Proa Regional. San Antonio, Región V. Chile. 22 de Febrero de 2011.
Diario La Tarde. Columnas de Opinión. Cuenca, Ecuador. 23 de Febrero de 2011.
Diario El Informador. Santa Marta, Colombia. 23 de Febrero de 2011.
Periódico El Quetzalteco. Quetzaltenango, Guatemala. 22 de Febrero de 2011
Diario Los Andes. Puno, Perú. 23 de Febrero de 2011