miércoles, 24 de marzo de 2010

La hora del planeta: oscuridad para la reflexión.

Pocas veces una iniciativa ciudadana, emanada de una organización civil, tiene la capacidad de hacer actuar a determinado gobierno en pro de sus intereses. Son menos frecuentes aquellas iniciativas que rebasan las fronteras nacionales y conminan a gobiernos de distintos países a coordinarse para cumplir objetivos no individuales, sino globales.
El hecho de que un grupo de ciudadanos tenga la capacidad de exhortar a los gobiernos reviste una importancia particular, ahora, si le sumamos que este exhorto es un llamado de lo que comienza a conocerse como “la colectividad mundial” veremos que es un logro sin precedentes.
Esto es “La hora del planeta”, una iniciativa de la World Wildlife Fund (WWF) que inició en 2007 en Australia con cerca de 2 millones de seguidores. Ésta consistió en apagar las luces de varias poblaciones del país durante una hora, con el objetivo de hacer un llamado a la comunidad internacional acerca de la voluntad del pueblo australiano para buscar soluciones al cambio climático. En 2008 el evento tomó tintes internacionales, de tal forma que la idea se propagó por más de 350 ciudades en el mundo, donde participaron más de cien millones de personas.
Hace un año, tanto México como 88 países asistieron a una cita el 28 de marzo, apagando las luces de importantes monumentos como las pirámides de Egipto, la Torre Eiffel e incluso, en nuestra capital el Palacio Nacional, la Diana, el Ángel de la Independencia, etc.
Para este año, de acuerdo con datos de los organizadores se espera que más de mil millones de personas participen en el movimiento, que acontecerá el próximo 27 de marzo a las 8:30 pm.
Los ciudadanos del mundo tenemos una cita con la reflexión acerca del daño que el hombre le está causando a la tierra, donde podremos intuir la manera en la que viviríamos sin la electricidad, pero sobre todo, será un tiempo donde recapacitaremos sobre el rol que jugamos como seres pensantes de extraordinarias invenciones y la manera en la que podemos revertir el problema; haciendo un balance entre las necesidades de la tierra y las nuestras. Lo importante de estos 60 minutos no será la energía que se ahorre a causa del apagón masivo, sino el demostrarnos que somos una comunidad global unida por un problema común, que rebasa toda frontera política, barrera social o conflicto económico.
La hora del planeta debe ser solamente el primer paso para un plan estructurado, donde se evalúe la situación de nuestra “tierra” y se propongan medidas vinculantes que no resuelvan de forma total el problema –ya que eso significaría un esfuerzo imposible para los seres humanos de hoy- sino que de marcha a un proceso ponderado a través de los años, donde todos los componentes de una sociedad resulten beneficiados. A este respecto destacará la actuación de Naciones Unidas, de los gobiernos, pero sobretodo de las empresas y sus consumidores, quienes no debemos dejar de consumir, sino orientar nuestro consumo hacia productos de empresas ecológicamente responsables.

La pasada Conferencia Internacional sobre cambio climático, celebrada en Copenhague (diciembre de 2009), expuso la preocupación de los gobiernos por la tangible realidad del cambio climático. Sin embargo, el debate, que sigue vigente, se centra en varias cuestiones como las responsabilidades de los principales emisores de CO2, la responsabilidad de las economías emergentes (que serán las que producirán mayores emisiones al mediano y largo plazo), y la carga que generara un acuerdo vinculante para los países pobres, que no pueden alcanzar la meta del crecimiento económico sin producir contaminantes, por lo que requieren ayuda para transformar sus sectores productivos y para acoplarse a los cambios en las temperaturas mundiales.
En realidad la Conferencia no tuvo grandes resultados, ya que no fue posible crear una legislación vinculante sobre qué mecanismos emplear para reducir las emisiones, sino que países como EE.UU., China y las economías emergentes acordaron simplemente reducir sus emisiones sin medidas específicas, sin un procedimiento homogéneo, en pocas palabras, lo harán por voluntad, pero sin firmar un compromiso.
El próximo sábado viviremos un triunfo grandioso para la humanidad, un tema sin duda universal. Seremos testigos de cómo una buena iniciativa –coordinada por un Organismo No Gubernamental- puede hacer que gobiernos de todos los niveles se unan con empresas y pueblos para sentir la oscuridad y dar dos pasos importantes: uno pequeño hacia tras en el deterioro del planeta y otro inmenso hacia adelante que de garantía de la voluntad de los pueblos para resolver el problema del cambio climático, esperamos que al corto plazo esta voluntad global se manifieste en las acciones de nuestros gobiernos locales. En hora buena, honor a quien honor merece: una felicitación a la WWF.

© Ignacio Pareja Amador, publicado en:
Periódico "El Imparcial". Oaxaca, México. 23 de marzo, 2010/ Diario “Imagen Poblana”, Puebla, México. 23 de marzo, 2010/Periódico “Sucesos Monterrey”, Nuevo León, México. 23 de marzo de 2010./Periódico Punto y medio. 26 de marzo de 2010. Merida Yucatán. Diarios Primera Hora, Ultima Hora y Ahora. Tamaulipas, México. 26 de Marzo de 2010.

martes, 16 de marzo de 2010

Piñera: ¿un legado del pasado?

El pasado jueves 11 de marzo, Sebastián Piñera juró frente al Congreso de Chile para asumir el cargo de presidente de la República. Lo hizo en un momento de duelo para el país, donde la incertidumbre y el miedo siguen latentes en el corazón de los chilenos, causado no sólo por los destrozos del temblor y el tsunami, sino por las fuertes replicas que siguen afectando a la moral del país.
Ante esta situación, pocos celebran el triunfo histórico de la derecha en Chile, después de veinte años de gobiernos de centro izquierda. Todavía menos se preguntan las razones que permitieron su regreso al poder; algunos arguyen que el gobierno de Michelle Bachelet no pudo retener el poder para el ex presidente Eduardo Frei, otros sostienen que la derecha se reforzó durante los veinte años de ausencia en la presidencia.
Lo cierto es que algunos han ido más allá y explican el fenómeno desde una óptica histórica, desde la perspectiva del gobierno dictatorial de Augusto Pinochet, quien gobernó Chile por 17 años y es descrito por el embajador chileno Maira Aguirre como “un dictador que personalizó el poder, [que] se queda con todo […] y nada le basta”. Un hombre tan soberbio que en 1981 pronunció esta frase que quedó guardada en los manuales de ciencia política: “en este país no se mueve ni una sola hoja –dice Pinochet-, sin que yo lo sepa o que al menos lo autorice”.
Pocos lo quieren recordar, pero fue la derecha en Chile, quien saboteó al gobierno del entonces presidente Salvador Allende (1970-1973), para conminar el golpe de Estado del General Augusto Pinochet. Fueron ellos quienes apoyaron las reformas pinochetistas y modernizaron la economía del país.
Cuando a finales de los ochenta Pinochet cedió el poder de forma pacífica, aquel dictador pronunció las siguientes palabras en voz de advertencia: “Nadie toca a nadie” dijo el General a finales de 1989 cuando estaba por iniciar el proceso de democratización en Chile; “El día que toquen a uno de mis hombres, se acaba el estado de derecho. Esto lo digo una vez y no lo repetiré”.
Palabras fuertes de un gobernante cuyo Modelo económico brindó grandes frutos a Chile, pero que protegió sus intereses sobre los del pueblo chileno, dejando un legado que favorecería a quienes lo apoyaron en su largo mandato.
La democracia llegó a Chile en los noventa, pero no así los castigos a quienes impidieron su arribo por disiente años. Se creó la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, misma que instaba al gobierno a evaluar la situación de los derechos humanos durante la dictadura pinochetista, desde el 11 de septiembre de 1973 hasta la llegada del nuevo régimen al poder. Los resultados de la Comisión concluían que 2,279 personas fueron afectadas por la dictadura, de las cuales 2,115 sufrieron violación en sus derechos humanos y el resto fue víctima de la violencia política.
No queriendo cuestionar los resultados antes expuestos, pero estando conscientes que los medios utilizados por los gobiernos dictatoriales para reprimir a la sociedad son vastos y abarcadores, se puede suponer que las cifras están subcontabilizadas, haciendo eco al periodo de alta tensión y efervescencia política que representan los inicios de la década de los noventa, donde todavía en Chile, los militares –al ceder el poder de forma pacífica- contaban con grandes poderes e influencia en los nuevos gobiernos.
Por lo tanto, Los militares y los miembros del gobierno pinochetista (muchos de la derecha) se mantuvieron intactos, incluso se convirtieron en “los grandes reformadores de América Latina”, como fue el caso del hermano del actual presidente de Chile, José Piñera, quien es el máximo exponente del nuevo sistema de pensiones (AFP) un innovador sistema que deroga la responsabilidad social del gobierno en materia de jubilación, dejando a la iniciativa privada el manejo de los fondos de los trabajadores.
Hace algunos días volvió al poder la derecha y con ello los recuerdos de un pasado triste para la historia de Chile. El gobierno de Piñera llega con más retos que fortunas, sin embargo ha heredado a un país estable, creativo, educado, con altas expectativas de crecimiento y un puñado de socios que lo apoyan gracias a sus múltiples acuerdos de comercio preferencial.
Sabemos que los recuerdos del pasado no pueden borrarse, que quizá el empresario Piñera fue uno de los protegidos del régimen, sin embargo, la situación actual de Chile le brinda una oportunidad para los cambios, para remarcar el rumbo. Hoy Chile tiene un modelo económico claro y exitoso, y pese al legado del pasado, un gobierno democrático que lo complementa, esperemos que ambos elementos hagan sinergia para conminar el desarrollo humano de la población chilena, gente de gran espíritu que reamente desea el progreso social para toda su nación.

© Ignacio Pareja Amador, publicado en:

Periódico "El Imparcial". Oaxaca, México. 16 de marzo, 2010/Periódico “Pueblo Guerrero”, Chilpancingo, Guerrero, México. 16 de marzo, 2010/Diario “Imagen Poblana”, Puebla, México. 16 de marzo, 2010/Periódico “Sucesos Monterrey”, Nuevo León, México. 16 de marzo de 2010./Periódico Punto y Medio. Mérida, Yucatán, 16 de marzo de 2010



Los retos del subdesarrollo.

Hoy en día, en un momento donde los principales actores internacionales vislumbran el gran crecimiento del que será en próximos años: el nuevo país más rico del mundo (China), es cuando debemos poner mayor atención hacia aquellos países que han tenido actuaciones efectivas, pero que se asoman al mundo de manera sigilosa. El país que hoy nos ocupa tiene la segunda población más grande del mundo (1,156 millones de habitantes), una economía que ha desbancado a los europeos mandando a la poderosa Alemania al quinto sitio del ranking mundial, un crecimiento económico que promedió entre 2007 y 2009 un 7.5 % y que se ha mantenido por encima del 5 por ciento durante los últimos 30 años.
Este país es considerado un subcontinente debido a su milenaria riqueza cultural, a sus importantes recursos naturales, pero sobre todo a las capacidades de su población, aspecto que lo llevará a ser uno de los próximos protagonistas en el juego de la distribución de la riqueza a nivel mundial
Efectivamente nos referimos a la República de la India. Aquel país que muchos recordábamos como el ejemplo perfecto de país subdesarrollado (inestabilidad política, hambre, mala distribución del ingreso, corrupción, etc.), poco a poco da muestras de la eficiencia de apostar a un Modelo económico que esté por encima de las necesidades políticas, de los partidos y los individuos en el poder.
Más de un país ya conocía la importancia del subcontinente y previó que su dominio significaba la entrada a un mundo distinto, a un territorio mega diverso, donde la división de las etnias era sinónimo de facilidad para la conquista. Lo supo Portugal, Holanda, Francia, Reino Unido y la mítica Mongolia, que vio el auge y caída de su imperio en el territorio indio.
La India es un país relativamente nuevo, tiene 71 años de existencia como ente político independiente, sin embargo su historia es más extensa que la de la mayoría naciones desarrolladas. Es un país inmenso en territorio, complejo en su población (donde existen más de 15 lenguas y más de 1000 dialectos), con muchos problemas por resolver y un largo camino por delante; rico en recursos naturales, poseedor de varias ojivas nucleares, enemigo acérrimo de su antiguo territorio Pakistán. Además es el único país en la región y el continente que puede hacerle un poco de sombra al éxito económico de China.
El Modelo económico de la India posee ciertas particularidades. A partir de 1991, el hoy primer ministro Manmohan Singh, en ese tiempo ministro de hacienda, promovió ciertas reformas neoliberales como la reducción de barreras arancelarias, disminución de cargas impositivas a la industria y apertura del país a la inversión extranjera.
Lo que guarda interés en este modelo es que se planeó que el crecimiento fuera impulsado por los servicios y el consumo interno, más que por las manufacturas y las exportaciones, como ocurre en China.
Esta ha sido la razón por la cual el gobierno apostó por crear centros tecnológicos de alto nivel educativo, donde se especializan estudiantes indios, que al llegar al mercado se vuelven altamente competitivos debido al “poco” sueldo que demandaban, en comparación con los especialistas occidentales. De esta manera la India se convirtió en la Oficina de Asistencia del mundo.
Sin embargo este país tiene todavía grandes retos por delante. El hecho de que haya pasado de una economía agrícola a otra de servicios (creación de programas empresariales y software) le ha generado ciertos problemas en cuestiones de empleo, ya que su crecimiento económico no se ha visto reflejado en un aumento en los mismos. Su sector industrial se dedica a producir bienes de alto valor tecnológico, para lo cual no se necesita abundante mano de obra.
Otro de los retos es hacer más eficiente al gobierno, ya que la burocracia nacional tiene grandes problemas a la hora de hacer valer la ley y de impulsar el empleo, puesto que defiende de forma excesiva a los trabajadores, mientras aleja a los empleadores de regirse bajo un sistema basado en la productividad, de forma que los poco sindicalizados pueden durar toda la vida en su empleo sin tener que esforzarse.
La principal barrera para el desarrollo generalizado de la India es sin duda su sistema de castas y la pobreza extrema. Para 2007, el 25% de su población se encontraba bajo la línea de la pobreza, lo cual ubica a India como el país con más pobres en el mundo. Además, el gobierno no ha podido resolver el problema de las castas, pues aun existen grupos excluidos como los dalits que no se benefician de la derrama económica, quienes han sido oprimidos durante siglos por castas superiores y poseen oportunidades limitadísimas para su desarrollo individual y ascenso social.
No podemos hablar hoy en día de un desarrollo generalizado en la India. Éste ha sido sesgado hacia cierta población y territorios. La prospectiva de crecimiento del país asiático es buena, el gran éxito de su gobierno ha sido mantener unido a la nación con mayor diversidad cultural en el mundo, pero esto no es suficiente para hablar de desarrollo. Este término debe traducirse en educación, vivienda, salud, servicios básicos, pero sobre todo en igualdad de oportunidades, pues una población oprimida, que no cuenta con aspiraciones individuales, no podrá heredar a su descendencia el ímpetu y la fuerza que este gran país necesita para superar el subdesarrollo y algún día alcanzar el progreso que gozan actualmente las naciones más avanzadas.

Comentarios y contacto:
ignacio_pareja@yahoo.com.mx

© Ignacio Pareja Amador, publicado en:

Periódico "El Imparcial". Oaxaca, México. 9 de marzo, 2010
Periódico “Pueblo Guerrero”, Chilpancingo, Guerrero, México. 9 de marzo, 2010
Diario “Imagen Poblana”, Puebla, México. 9 de marzo, 2010
Periódico “Sucesos Monterrey”, Nuevo León, México. 9 de marzo de 2010.
Periódico Punto y Medio. Mérida, Yucatán, 9 de marzo de 2010

viernes, 5 de marzo de 2010

Chile: momento de medir lealtades

No hay duda de que los reflectores internacionales tienen su mirada en Chile, en las consecuencia que derivaron del sismo 8.8 grados en escala de Richter, pero es una mirada indecisa, porque no saben qué hacer al respecto. Ocurre que aquel fenómeno natural que dejó por los menos 711 muertos, 2 millones de chilenos afectados, 1.5 millones de casas en mal estado, vías de comunicación sin funcionamiento, etc. Ha puesto a pensar a los gobiernos del mundo sobre cómo ayudar Chile, siendo que este país sabe cómo reaccionar ante las circunstancias; cuenta con personal capacitado, y con nada menos de una reserva en sus arcas nacionales de 20 mil millones USD (que no cubrirán los costos de acuerdo al estimado de daños del presidente Piñera, 30,000 millones de dólares).
Muchos gobiernos (México, Estados Unidos, Gran Bretaña, España, Argentina, etc.) y Organismos Internacionales (OEA, BM, BID) han enviado mensajes de apoyo y reiteran que en cuanto Chile pida, la ayuda estará en camino, pero cómo ayudar a un país que “pese a que está inmerso en la desgracia”, ha tenido más logros económicos que cualquier país de América Latina en los últimos veinte años.
No hemos visto un incremento en los despliegues de ayuda como ocurrió con el caso de Haití, que tuvo un terremoto de menor intensidad (7 grados), pero de peores consecuencias humanas. No hemos visto a todo un aparato de ingeniería política, formado por una coalición mundial para poner orden en el país sudamericano, y seguro no lo veremos.
Las autoridades chilenas han comenzado con las actividades de restauración del orden público y es que estaban preparadas, ya contaban con el ONEMI (Oficina Nacional de Emergencia), un instrumento del Ministerio del Interior encargado de tratar los asuntos de este tipo.
Más allá de la ayuda internacional o los apoyos que puedan enviarle a los chilenos para subsanar la situación, para el gobierno será importante medir las lealtades de sus múltiples socios, amigos y aliados que se encuentran en los cinco continentes. Sobre ese apoyo podrán saber qué tan comprometidas están estas naciones con el bienestar de Chile,
El país sudamericano tiene múltiples acuerdos de comercio preferencial con Canadá, México, EE.UU., el Mercosur, China, Corea del Sur, Nueva Zelanda, la UE, etc. Lo bueno de tener muchos socios comerciales es que no te ayudan sólo por compasión, sino que existe un interés real de por medio por apoyarte a volver a la normalidad lo antes posible.
El hecho de firmar un TLC es un aval de acercamiento político-económico que rebasa la simple cooperación, de manera que nace un vínculo común, donde lo que ocurre en el territorio de un socio afecta directamente al otro, por cuestiones de comercio e inversión.
En palabras simples, si Chile se ve afectado económicamente por este fenómeno, sus socios verán disminuidas las compras que les hacen los chilenos, y verán reducidas la oferta de bienes chilenos.
El gobierno de Michelle Bachelet tiene la oportunidad de pedir apoyos del exterior (o no hacerlo) en distintos niveles: para cubrir necesidades básicas, para solventar daños materiales y para aceptar asesoría en materia de prevención ante futuras catástrofes.
La gente en Chile está consciente de que el país volverá a la normalidad, muestra de ello (y no un ejemplo a seguir) han sido los disturbios causados por los oportunistas, quienes prefieren robar televisores, electrodomésticos, dinero y gasolina, en vez de tomar recursos básicos para la supervivencia. Afortunadamente han sido casos aislados y la policía chilena ya toma cartas en el asunto.
Es en momentos como este, donde vale la pena reflexionar acerca del éxito del funcionamiento de las instituciones chilenas, y de cómo su estrategia de crecimiento económico, puede servirle como una herramienta para solventar problemas derivados de un fenómeno natural, en este caso un terrible sismo. Debemos tener presente la magnitud del percance y sus consecuencia en vidas humanas, así como la existencia de todo un aparato gubernamental de prevención y acción, que no existió, por ejemplo en Haití, pero que salvó a miles de chilenos de una catástrofe mayor.
El sismo de chile ha puesto de manifiesto también la extensa comunicación de los países del mundo para la prevención de tsunamis, aquí en México nos tocó vivir la alerta en carne propia, en las costas del Pacífico. Afortunadamente no pasó a mayores.
Enviamos nuestro apoyo y condolencias a la valiente nación chilena, confiamos en que la fuerza de su pueblo y sus instituciones superaran este trágico episodio, como ya lo han hecho en ocasiones anteriores.

Comentarios y contacto: reflectormundial.blogspot.com


© Ignacio Pareja Amador, publicado en:
Periódico "El Imparcial". Oaxaca, México. 2 de marzo, 2010
Periódico “Pueblo Guerrero”, Chilpancingo, Guerrero, México. 2 de marzo, 2010
Diario “Imagen Poblana”, Puebla, México. 2 de marzo, 2010
Periódico “Sucesos Monterrey”, Nuevo León, México. 1 de marzo de 2010.
Periódico “Primera Hora”. Nuevo Laredo, Tamaulipas, México 2 de marzo de 2010.
Periódico “Ultima Hora”. Nuevo Laredo, Tamaulipas, México 2 de marzo de 2010.

viernes, 26 de febrero de 2010

Las Malvinas: un triste recuerdo para América Latina

En estos días de tanta resonancia debido a las celebraciones del bicentenario en casi toda América Latina, valdría la pena preguntarnos: ¿Qué es más importante en los momentos difíciles; el apoyo de un buen amigo o el de un socio acaudalado? Seguramente la mayoría pensaría que sirve más el apoyo incondicional de una persona cercana, ante las desconfianzas que generarían recibir “ayuda monetaria” a cambio de favores, Desafortunadamente eso no ocurre en las Relaciones Internacionales.
Aquella es una reflexión que debió tener presente hace casi 28 años, el entonces presidente argentino Leopoldo Galtieri, cuando decidió en abril de 1982 invadir las islas Malvinas (Falkland Islands), con el objetivo de mejorar su imagen al interior del país y pensando que sus acciones serían respaldas por sus “buenos amigos” latinoamericanos.
Aquel hecho histórico revive importancia hoy en día como consecuencia de las tensiones que ha generado la exploración petrolera, por parte de una empresa británica, en aguas territoriales del archipiélago. Ocurre justo antes de la Cumbre de los países de América Latina y el Caribe, que se celebra en México y donde la presidenta argentina Cristina Fernández buscará la venia de los asistentes para ejercer un reclamo con más fuerza ante Naciones Unidas.
La guerra las Malvinas tiene un significado propio. Más allá de ser un conflicto entre dos países (Argentina e Inglaterra) por un territorio, donde ambos contrincantes han argumentado a su favor en los distintos foros internacionales, es un hecho que abrió una herida en todos los países latinoamericanos, quienes, a pesar de compartir lengua, costumbres e historia, no pudieron unirse para defender a Argentina de una potencia invasora, y no sólo no pudieron, si no que no quisieron hacerlo.
Al igual que en las relaciones entre personas, en las relaciones internacionales también hay leyes que pactan los acuerdos entre los países, para el caso de la defensa del continente americano existe el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR), un instrumento jurídico que estipula que “cualquier ataque a una nación americana será considerado como una agresión a todo el continente”.
Cuando en 1982, Reino Unido (RU) contestó a la toma de las Malvinas por parte de Argentina enviando a sus militares, ningún país americano apoyó al país hermano en su breve guerra con el “Coloso Anglosajón”. Sólo algunos países como México reclamaron en el seno de la OEA el uso del instrumento militar, el TIAR, pero no pudieron avanzar ante la negativa de EE.UU., ya que aquel país (que estaba gobernado por Ronald Reagan) no podía dejar de apoyar a la Inglaterra de Margaret Thatcher, porque tenían una empresa en mente más grande que un simple conflicto territorial: expandir un nuevo Modelo económico en todo el mundo, nada menos que el neoliberalismo.
Argentina se quedó sola con sus aspiraciones territoriales, perdió drásticamente la guerra y se comprobó la disfuncionalidad del TIAR; de la defensa reciproca de los americanos. Se demostró la desunión entre los pueblos descendientes de la madre España, debido al apoyo que mostraron algunos países como Chile a la invasión y ante el desinterés de la comunidad latinoamericana por el tema.
Vayamos a la pregunta inicial: ¿a quién le pertenecen las Malvinas: A RU, a Argentina o a los habitantes insulares conocidos como kelpers? La isla ha tenido habitantes de múltiples naciones: 3 años fue habitada por colonos franceses, 44 años por españoles, 13 por argentinos y 186 por descendientes de ingleses (que hasta 1983 fueron considerados legalmente ciudadanos británicos). En total Argentina tuvo jurisdicción de la isla por 54 años (sumándole el tiempo del domino español), Inglaterra lleva tres veces más tiempo habitando la isla.
Los kelpers prefieren el respaldo inglés, y como no hacerlo si los cerca de 3,200 habitantes de las islas tienen un PIB per capita de $36,000 dólares, gracias a la producción de bienes primarios derivados de la pesca, la ganadería y la agricultura. Además están protegidos por la corona británica con su ejército por mar, aire y tierra. Esto contrasta enormemente con lo que podrían ofrecerles los argentinos, quienes tienen una población de casi 41 millones de personas con un ingreso de $13,800 dólares, un ejército atrasado, un gobierno poco transparente y una economía inestable.
Recordemos que los países son entes imaginarios, trazados en el mapa por el hombre, y es el hombre el que marca sus delimitaciones, el que se arraiga a su territorio y el que decide cómo gobernarse. La cercanía geográfica es un factor para considerar el dominio natural de un Estado, pero la decisión colectiva de una población particular, independientemente de su magnitud numérica, es motivo suficiente para la creación de un Estado autónomo o un territorio de ultramar. Seguramente el debate continuará, Argentina gastará energías y recursos en vano para alcanzar una aspiración que ya no es posible, pues no podrá quebrantar la voluntad de los kelpers de seguir gobernados por Reino Unido y no tendrá ni la fuerza ni el derecho para hacerlos dejar el territorio que los vio nacer.

*Estudioso de la relaciones internacionales.
Comentarios y contacto: ignacio_pareja@yahoo.com.mx

© Ignacio Pareja Amador, publicado en:
Periódico "El Imparcial". Oaxaca, México. 23 de febrero, 2010
Periódico “Pueblo Guerrero”, Chilpancingo, Guerrero, México. 24 de febrero, 2010
Diario “Imagen Poblana”, Puebla, México. 23 de febrero, 2010
Periódico “Sucesos Monterrey”, Nuevo León, México. 23 de febrero de 2010.

jueves, 18 de febrero de 2010

El derecho de los Estados a la sospecha

Un tema que revivió su polémica en los últimos días y que ha vuelto a poner en los reflectores internacionales a Irán, es el referente a su Programa Nuclear, que pese haber recibido 4 rondas de sanciones provenientes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CS), ha continuado con su misterioso programa de enriquecimiento de uranio, una manera de acercarse a la tecnología para fabricar una bomba nuclear. El presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad se empeña en escandalizar a Occidente diciendo al mundo que Irán es una de las quince potencias nucleares y la principal entre las naciones islámicas.
Los países Occidentales, sobre todo EE.UU., Francia, Reino Unido y Alemania (e Israel) “sospechan” que Irán tiene intensiones de producir un arma nuclear. El gobierno de la nación persa niega tener aquella intensión arguyendo que el desarrollo de la energía nuclear es un derecho que toda nación tiene.
Y así es, justamente el artículo cuarto del Tratado de no proliferación de armas nucleares establece “el derecho inalienable [de los países miembros] de desarrollar la investigación, la producción y la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos sin discriminación”. Así como a “facilitar el más amplio intercambio” de equipos, información y tecnología para usos pacíficos de la energía nuclear.
En los primeros dos artículos del Tratado se elimina toda posibilidad de que los Estados miembros de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) apoyen de manera directa o indirecta el traspaso de armamento nuclear o la creación del mismo. Anteriormente los únicos que poseían esta tecnología eran EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido, de ahí en fuera el secreto de la fabricación de armamento nuclear quedaba firmemente sellado, de manera que nadie más podría crear armas nucleares. Desafortunadamente estos artículos son un candado internacional que más de una nación rompió, no por nada tenemos una India, un Pakistán, un Israel y más recientemente una Corea del Norte con armamento nuclear. Estos últimos países buscaron armarse con un claro interés geopolítico: a Pakistán le permite defenderse indirectamente de la India y viceversa, a Israel le ayuda a sobrevivir, ante el miedo que tienen sus vecinos árabes y a Corea del Norte le ha dado un bono económico para su desarrollo, ahora los reflectores están en Irán y su programa nuclear.
Éste es un tema que sin duda alguna alberga una serie de situaciones que han sido revisadas a profundidad por la AIEA, organismo que ha acudido al CS para hacer cumplir sus resoluciones referentes a la inspección de las plantas nucleares iraníes. Como cada país miembro de esta comunidad internacional, la República Islámica de Irán tiene el derecho y la obligación de aclarar las razones, por las cuales, busca mantener el desarrollo de un programa nuclear que continua siendo polémico para algunos Estados.
En 2007, nos tocó escuchar de viva voz, a un asesor de la embajada de Irán mencionar que su país renunciaría a su Programa Nuclear al corto plazo, una mentira o una estrategia, pues el gobierno iraní no ha dejado su programa aun cuando le han congelado sus cuentas financieras en el exterior, cuando hay propuestas para cerrar su mercado de importación de armas y cuando se le ha amenazado con aislarlo.
Irán ha logrado seguir adelante gracias a que cuenta con dos “aliados” importantes, nada menos que dos países que pueden vetar de forma permanente las resoluciones del CS: China y Rusia.
El primero es un importante socio comercial, aunque cauteloso, es la piedra angular para solucionar las controversias entre Irán y los países de Occidente, ya que puede presionar a la República islámica mediante la reducción de sus compras de hidrocarburos, una estrategia que ha planteado la Secretaria de Estado norteamericana Hilary Clinton, donde busca que Arabia Saudita sustituya el lugar de los iraníes como proveedores de petróleo a China y así cortar el lazo sino-persa.
El segundo es su proveedor de armas y un vecino incomodo en el mar Caspio, quien también le ha vendido reactores nucleares y que ha fungido como un asesor en materia nuclear.
A EE.UU. le preocupa que Irán esté tramando hacerse del arma nuclear por dos razones sencillas: por un lado no le conviene el desequilibrio en el Medio Oriente, pues es donde hace sus mayores compras de hidrocarburos y donde tiene dos pendientes que le han costado mucho a las administraciones de Bush y Obama: Afganistán e Irak. Por otro lado desea proteger a Israel, uno de sus principales aliados políticos gracias a la presión que ejercen los judíos en el gobierno estadunidense.
Por su parte Hilary Clinton, quien está de visita en la región pregunta al mundo: "¿Qué es lo que Irán esconde?, ¿Por qué se niega a cumplir con sus obligaciones internacionales?” Fácilmente los iraníes podrían contestarle ¿Qué país cumple con todas sus obligaciones internacionales?, ¿Por qué la sospecha?
No creemos que el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad tenga intensiones reales de desaparecer a Israel como lo ha comentado en otras ocasiones, pues es más un lema de campaña, un discurso populista para ganar los votos que lo han mantenido como presidente, lo que realmente busca Irán es liderar la zona del Medio Oriente, busca el equilibrio de fuerzas con Israel; quizá para aquel país, un arma nuclear sea una herramienta de negociación en una región tan inestable. Israel la tiene, pero es aliado de Occidente y por lo tanto no representa un peligro (díganselo a los miles de árabes sometidos, a quienes les sigue quitando territorios en Cisjordania). Si Irán adquiere la bomba, un nuevo conflicto se desatará en aquella región.
El más preocupado, Israel, reconoce que la solución de la disputa está en las manos de Rusia y China. Por ello el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu visitó Moscú este lunes, en un momento en que Rusia ha endurecido su apoyo al programa nuclear iraní. Por ello EE.UU. negocia con China para que le permita “incluir” sanciones más severas que terminen con la ambición iraní.
Aun así no podemos hablar de un conflicto como tal, sólo existe la “sospecha” de las intensiones de Irán, nada probado aún, pero eso no le resta importancia: a nadie le conviene que un nuevo miembro ingrese al club de los bélicos nucleares. La solución a este problema de sospechas se encontrara cuando Irán tenga completa transparencia ante la AIEA, cuando se responsabilice y coopere con los lineamientos y normas del Derecho Internacional, ese es el escenario que a todos nos conviene, un arma nuclear como herramienta diplomática irradia sospecha y desconfianza.

*Internacionalista, idealista y libre promotor del desarrollo.
Información y contacto: ignacio_pareja@yahoo.com.mx

© Ignacio Pareja Amador, publicado en el periódico "El Imparcial". Oaxaca, México. 16 de febrero
, 2010

martes, 9 de febrero de 2010

Insertar a México en el mundo. II Parte.

En la colaboración pasada hicimos un breve análisis de las debilidades y fortalezas de México, con el fin de establecer algunos escenarios para una buena inserción de nuestro país en el Sistema Internacional, un anhelo que tenemos los mexicanos y que puede ser una herramienta importante en nuestro largo camino hacia el desarrollo.
Resaltamos que, podemos encontrar algunas potencialidades significativas en la ubicación geográfica del país, en su población y en sus recursos naturales. También mostramos tres debilidades del país: la primera la norteamericanización de nuestras ideas de mercado, o sea tenemos una tendencia a ver como único trampolín de desarrollo a la economía de EE.UU. La segunda es en cuestión de producción, puesto que producimos y exportamos en mayor medida bienes con bajo valor agregado y hemos sido rebasados en muchas áreas por los competidores asiáticos. La última se refiere a la “lejanía” de México con el resto del mundo, cuestión por la cual mostramos la alternativa de aumentar la integración con América del Norte, donde podría alcanzarse un desarrollo en el país si nuestros socios y vecinos (Canadá y EE.UU.) compartieran el costo junto con nosotros.
La segunda alternativa de México no contradice ni se contrapone a la primera. La estrategia está orientada en buscar una –verdadera cooperación- con ciertos países y regiones en temas determinados.
Muchas veces se critica a la cooperación, por la falta de compromiso de las partes y los resultados tan pequeños que generan, pero tenemos –como país- la posibilidad de aprovechar los espacios que genera la globalización, de tal forma que, poco a poco podremos generar sinergias pequeñas que se convertirán en un gran éxito como proyecto nacional.
Parecería que esta alternativa es un tanto idealista y bastante simple, pero estamos conscientes de las condiciones del país: de la cuestión del bajo presupuesto gubernamental para el desarrollo, de la pobreza, del atraso en varios rubros, de la corrupción, etc. pero también sabemos que gracias a sus potencialidades, México puede acercarse a ciertas naciones en rubros de gran envergadura como los siguientes:
• Cooperación en materia de administración de modelos económicos.
Esta alternativa nos conduce a reforzar el vínculo a nivel nacional entre académicos y gobierno, buscando la inserción de las nuevas percepciones acerca de la viabilidad y evolución de Modelos económicos que han sido exitosos, como el modelo de los países del sureste asiático, Irlanda, la India, y más cercanos Chile y Brasil.
• Cooperación en materia de energéticos.
Es una afirmación –conocida- que la sangre del sistema capitalista es el petróleo. México es un país de mediano potencial en este aspecto y ha reformado al sistema de administración de PEMEX, tema de gran efervescencia que se debatió en el Senado. Uno de los temas que se tocó en mayor medida en estos foros fue el de la refinación y los subsidios a la gasolina. Estos debates podrían enriquecerse si México volteará a los ejemplos exitosos en este aspecto y buscará asesoría en estas problemáticas, sobre todo en los países de gran producción petrolera como Arabia Saudita, Irán o Rusia.
Los biocombustibles son otra alternativa viable, más no son la panacea. Nuestro país, que no es autosuficiente en cuestión de alimentos (un bien básico), puede optar por la investigación y producción de ciertos biocombustibles, bajo la advertencia de que es necesario evaluar seriamente qué tanto sacrificará el país, si produce soja, maíz, etc. para alimentar a las maquinas en vez de alimentar a su pueblo.
• Cooperación en marcos multilaterales.
Nuestro país debe buscar volver a los foros multilaterales para reaparecer en el diseño del escenario internacional. La participación activa en ciertas convenciones e incluso en la reforma a Naciones Unidas son de vital importancia, hay que hacer que la buena reputación de México se reconozca por sus buenos oficios y propuestas novedosas, tener una política exterior pasiva refleja nuestras debilidades en la arena internacional.
• Atracción de inversión.
México es uno de los principales receptores de inversión extranjera del mundo. Si bien es cierto, el gobierno no puede utilizar estos montos para el desarrollo de campos específicos (escuelas, viviendas, servicios básicos, etc.) si puede orientar la inversión a sectores estratégicos para el desarrollo del país como la generación de tecnología, la investigación de especies vegetales, etc., esto mediante la promoción en el extranjero (que llegó un poco tarde con la creación de PROMEXICO en 2007) y ciertos beneficios fiscales a las empresas que desarrollen investigación.
A manera de conclusión, podemos decir que una alternativa integral para hacer que México se inserte de forma adecuada al mundo es una cuestión de basta complejidad y profundidad, la primera alternativa, que publicamos en la colaboración pasada, surge como resultado de las dinámicas de regionalismo que se han venido gestando, mismas que se dice, seguirán presentes y se reforzaran.
La segunda alternativa, que puede ser considerada más amplia, busca insertar a México bajo un esquema step by step (paso a paso) con el fin de que pequeños objetivos particulares lleven a una meta general; el mejoramiento de los niveles de vida de la población y el anhelado desarrollo económico del país.

*Internacionalista, idealista y libre promotor del desarrollo.
Información y contacto: elartedelouniversal.blogspot.com

© Ignacio Pareja Amador, publicado en el periódico "El Imparcial". Oaxaca, México. 9 de febrero, 2010